Cuando hace más de un año compré los dominios .es y .com de Estoy Bailando lo hice pensando en darle algo más de visibilidad al blog. No pretendo hacerme rico ni famoso con él, pero ya que te pones a compartir algo en internet siempre se agradece que lo lea el mayor número de personas posible.
Por aquel entonces yo no tenía ni tiempo de ganas de ponerme a investigar cómo hacer que todo funcionara como tenía que funcionar, así que un pequeño cambio en la plantilla del blog y el redireccionamiento del dominio hizo el apaño.
Desde no hace mucho que empecé a colaborar en ElCajónDesastre y me di cuenta de que trabajar con Wordpress era un poco más complicado que Blogger (tampoco demasiado, era más bien adaptarse) pero el resultado era bastante mejor. Así que pensé ¿y si me llevo el blog a Wordpress y puedo hacer (por fin) lo que siempre he querido hacer?
Es que verás, me cabreaba tener todo mezclado por aquí. Los posts personales, los de opinión, los posts sobre música, sobre cine, sobre cenas, series.... Que sí, que es parte de la gracia de un blog personal, pero al final es un poco follón todo.
Así que me lié la manta a la cabeza y me puse a investigar, a mover, a probar, a pagar el hosting que me hacía falta y ¡voilà!
El nuevo Estoy Bailando es una realidad.
Por ahora es sencillito, tiene contenido cero y sí, pierde la esencia del blog personal. Pero esto va a seguir siempre aquí (enlazado en el menú superior de la web) y a partir de ahora será sólo para los posts personales sobre las cosas que me pasen y las historias absurdas que vaya viviendo. ¿O es que ya nadie se acuerda de las tonterías que solían pasarme antes?
Y en la web principal encontraréis los posts sobre música, cine, series, noticias gays y lo que entre por allí. ¿Que ya hay cientos de webs sobre lo mismo? Pues sí, pero esto tiene más gracia porque lo escribo yo.
Hala.
miércoles, 29 de febrero de 2012
martes, 14 de febrero de 2012
La crisis con Whitney es mejor crisis
Ha sido la noticia de la semana. Y a pesar de su importancia para la cultura de nuestros tiempos se va a quedar en eso, en noticia de la semana. Porque la semana que viene aparecerá otra noticia que la eclipsará de forma fulminante.
Whitney Houston murió a los 48 años en un hotel, ahogada en una bañera.
Como era de esperar, los timelines de Twitter y los muros de Facebooks, Tuentis y demás redes sociales se llenaron el pasado domingo de vídeos y más vídeos con actuaciones de la cantante. El mío, por supuesto, no fue una excepción.
Porque Whitney siempre ha sido una de mis cantantes favoritas y porque, a pesar de todo, yo aún tenía la pequeñísima esperanza de que consiguiera hacer un comeback en condiciones.
Me pasó algo curioso. Resulta que a pesar de saberme casi todas sus canciones y de haber crecido (musical y físicamente) con ella, mi Last.FM estaba huérfano de Whitney. Así que me puse a favoritear todas las canciones que iban sonando y que siempre han sido de mis favoritas aunque llegaran tarde a esa red musical.
En uno de los estados, vídeos, fotos o comentarios sobre Whitney alguien comentaba lo de "sólo os acordáis de ella ahora que se ha muerto". Y no es que me sentara mal, porque ya se sabe que cuando pasa algo así siempre hay una marica amargada que se queja por todo, pero me pareció injusto. Injusto porque todos teníamos derecho, nos gustara su último disco o no (a mí me gustó), conociéramos más canciones que las de El Guardaespaldas o no, a compartir nuestra fascinación y respeto por una de las mejores voces de la historia de la música. La cosa se saldó con la susodicha marica mala colgándome "una medallita" por ser tan buen fan. No le di importancia. Probablemente el día que se muera Lady Gaga esa marica se rasgue las vestiduras y dé el coñazo proclamando la muerte del pop a los cuatro vientos.
Y no fue la única que se quejó. Hubo mucha gente diciendo que si nos habíamos vuelto monotemáticos, que si qué pesados todos, que si todos sabíamos que Whtiney iba a acabar así. Y un par de días después aún se leen cosas del tipo "¿Qué? ¿Ya nadie pone vídeos de Whitney?".
Demagogia barata, la verdad; porque es totalmente lógico que cuando un artista que ha marcado de una forma u otra la vida de cierto número de personas muere, sus seguidores le muestren cierto aprecio y homenaje. Contenido, eso sí. No se acaba el mundo ni va a cambiar de forma sustancial nuestro día a día.
Lo más gracioso, eso sí, fue que más de uno soltaba lo de:
"Todos llorando por la muerte de Whitney, pero nadie se queja por la reforma laboral".
Ahí, mezclando churras con merinas. La muerte de Whitney no deja de ser un desafortunado incidente que no transciende más allá de la esfera musical y creo que la importancia que se le dio fue la que se le debía dar. Ni más ni menos.
Y sí, lo reconozco. Puse varios vídeos de Whitney pero no he puesto ni un sólo link sobre noticias relacionadas con la actualidad política o económica. Es cierto que yo en mis timelines o en mis muros no suelo ser demasiado político; pero eso no significa que no me importe, no me interese o no me queje.
Eso sólo significa que, igual que cuando vas de cena y te juntas con desconocidos, la religión y la política se vuelven temas tabú porque siempre terminan en un Puertohurraco.
El otro día, sin ir más lejos, comentaba con un compañero de trabajo la reforma laboral y al decirle "bueno, eso es lo que la gente quería: que disfruten lo votado" me soltó un "qué rabia me dais los sociatas, que siempre estáis con las mismas". Yo no entendí nada. Evidentemente esa reforma laboral la habría acabado firmando cualquiera de los dos partidos (con más o menos diferencias, pero jodidos estaríamos igual), pero yo me refería a que al votar (mal, porque en este país no se sabe votar) de forma masiva a un partido político o a otro y no plantearte otras opciones que pueden dar más variedad al parlamento y hacer que se oigan más voces sociales se consigue precisamente una situación como ésta: la indefensión ante un recorte de derechos ante la que sólo te queda el derecho a rabieta (que no a huelga) a la que te contestarán con un "ey, no te preocupes, has ejercido tu derecho a voto -que es el único que nos importa- y lo hacemos por ti". Independientemente de que el partido político de turno acabe haciendo lo contrario a lo que ponía en su programa (si es que lo tenían).
Es como cuando le dices a un chaval que no puede hacer algo y le sueltas lo de "cuando seas mayor lo entenderás".
Pero a lo que íbamos. Que yo muestre mi pena por la muerte de una cantante no implica que me importen tres pimientos los recortes en sanidad.
Lo gracioso es que, imagino que por pura desconexión con otros timelines o muros, muchos de esos indignados por las muestras de afecto hacia Whitney no han dicho nada de la ira nacional desatada contra Francia por la parodia del dopaje de Nadal. Me consta que en España se ha hablado mucho más sobre el pobre Rafa Nadal y el guiñol que le parodiaba dopándose que de la muerte de Whitney, la reforma laboral, los recortes sociales y las revueltas árabes juntas.
Es un tema que no sólo se ha ido de madre (con camiones cargados con pantallas dando vueltas a la embajada francesa mostrando twitts de españoles explicando por qué ganan los deportistas españoles) sino que se ha tornado en asunto político y los ministros de exteriores y cultura y deporte ya han tomado cartas en el asunto.
¡Cuidao! Que nos han tocado el orgullo patrio. Tenemos casi seis millones de parados, una fractura social que no se repara desde el franquismo, jueces juzgados y condenados y corruptos libres llenándose la boca hablando de justicia y de "triunfo del Estado de Derecho". Pero nuestros ministros creen que es necesario ir a Francia y decirles "oye, que os habéis pasado, no vale que os metáis con nuestros deportistas". Y reformar la ley del aborto. Y proteger los toros. Y no tocar a la Iglesia, que eso no crea empleo. Nos vacía las arcas del Estado y nos impide avanzar como sociedad, cerramos hospitales para mantener a obispos y sucedáneos; pero ¡no crea empleo!
El caso es que ser responsable socialmente no implica ser un ser insensible ante la muerte de una figura cultural, y más cuando probablemente esa figura pública ha hecho más por tu vida que cualquier político de tres al cuarto (aunque sólo sea porque un político no te ha hecho bailar como un descosido toda la noche para olvidar tus penas).
Y no me llames exagerado, que te veo venir. Piénsalo y verás que tengo toda la razón del mundo.
Lo cual no significa que eso esté bien. Se supone que los artistas han de entretenernos, inspirarnos. Y los políticos nos han de hacer la vida más fácil.
Y sin embargo, es al revés. Los artistas (o deportistas) acaban siendo los referentes sociales mientras los políticos sí que nos inspiran sí: ganas de matar.
Total, a lo que iba. El por qué de este post. Que me resulta igual de lícito publicar un vídeo de Whitney que uno de Rafa Nadal. Me parece igual de respetable poner en tu estado que estás triste por la muerte de una cantante que enfadado por una broma francesa.
Pero vamos a poner cada cosa en su sitio y vamos a tener un sitio para cada cosa.
Que Whitney la haya palmado no va a paralizar el país. Que un francés decida meterse con un deportista español, por desgracia, sí.
Así que la próxima vez que vayas a quejarte por lo monotemáticos que se han vuelto tus contactos en Facebook espero que luego hagas lo mismo cuando toda la sociedad pierda el norte por un evento deportivo. Y si no lo haces, entenderé que lo único que querías era sacar la cabeza entre la multitud y destacar un poco; aunque fuera a costa de minar tu propia inteligencia y hacer tu poquito de demagogia.
Otro día, si eso, os cuento cómo demostraría yo mi descontento con la sociedad y con el sistema político y económico actual. Qué es lo que creo que, como individuos, deberíamos hacer para parar toda esta vergüenza nacional (e internacional) y conseguir que dejen de reírse de nosotros.
Si os interesa, os pongo deberes: aprender de los griegos, comprad una pistola, munición y algunos explosivos.
Mientras tanto, mientras no seamos conscientes de las soluciones o no podamos acceder a ella para solucionar lo que realmente debería importarnos porque es lo que realmente nos afecta; como lo poquito que nos queda es vivir nuestras vidas lo mejor que podamos (o que nos dejen) yo digo:
Descansa en paz, Whitney Houston.
lunes, 30 de enero de 2012
#HairMusicVideo - It Gets Better
Todos conocemos ya la campaña "It Gets Better" lanzada en E.E.U.U. y de alcance mundial para ayudar a los jóvenes homosexuales a superar una de las etapas más complicadas de la vida de un adolescente: el instituto.
Yo tuve suerte y aunque el mío era medio del Opus, no me dieron demasiado la tabarra (seguramente porque en ese momento de mi vida tampoco tenía yo muy claro lo que quería hacer con mi vida); pero es habitual encontrarse día sí día también con noticias de chavales que denuncian acoso por parte de sus compañeros, pasividad por parte de los profesores ante eso o que, directamente, un día deciden que no pueden más con su vida y se la acaban quitando.
Pero la cosa mejora. De verdad. Puede no parecerlo, pero lo hace. En cuanto ganas un poco de independencia y, sobretodo, confianza en ti mismo te das cuenta de que no todo es tan complicado como parecía que iba a ser. A veces no es fácil, a veces hay que hacer sacrificios, pero como dijo Hedwig: "To be free one must give up a little part of oneself".
Y a veces esa pequeña parte tampoco es tan importante.
En cualquier caso, unos chicos de un instituto americano han decidido aportar su granito de arena a la campaña IT GETS BETTER y se han sacado de la manga un videoclip la mar de majo.
Como canción han elegido "Hair" de Lady Gaga, que sin caer en la evidencia de "Born this way" probablemente se ajuste más a la idea de vivir la vida como cada uno quiere vivirla y no por ello sentirse culpable. Tranquila Gaga, a todos nos pasa: te propones sacar un single que se convierta en himno generacional y al final los fans deciden que prefieren otra canción que nosuene a Express Yourself sea tan evidente.
El vídeo está hecho conunos cuantos fans de Glee pocos medios pero está muy bien resuelto y es inevitable soltar una sonrisa mientras lo ves. Porque coño niños ¿no habéis aprendido nada de Queer as Folk o de este mismo blog? Que sí, que todo puede parecer muy complicado pero al final LA COSA MEJORA.
Y... ¡¡cómo mejora la cosa!!
Yo tuve suerte y aunque el mío era medio del Opus, no me dieron demasiado la tabarra (seguramente porque en ese momento de mi vida tampoco tenía yo muy claro lo que quería hacer con mi vida); pero es habitual encontrarse día sí día también con noticias de chavales que denuncian acoso por parte de sus compañeros, pasividad por parte de los profesores ante eso o que, directamente, un día deciden que no pueden más con su vida y se la acaban quitando.
Pero la cosa mejora. De verdad. Puede no parecerlo, pero lo hace. En cuanto ganas un poco de independencia y, sobretodo, confianza en ti mismo te das cuenta de que no todo es tan complicado como parecía que iba a ser. A veces no es fácil, a veces hay que hacer sacrificios, pero como dijo Hedwig: "To be free one must give up a little part of oneself".
Y a veces esa pequeña parte tampoco es tan importante.
En cualquier caso, unos chicos de un instituto americano han decidido aportar su granito de arena a la campaña IT GETS BETTER y se han sacado de la manga un videoclip la mar de majo.
Como canción han elegido "Hair" de Lady Gaga, que sin caer en la evidencia de "Born this way" probablemente se ajuste más a la idea de vivir la vida como cada uno quiere vivirla y no por ello sentirse culpable. Tranquila Gaga, a todos nos pasa: te propones sacar un single que se convierta en himno generacional y al final los fans deciden que prefieren otra canción que no
El vídeo está hecho con
Y... ¡¡cómo mejora la cosa!!
jueves, 26 de enero de 2012
K25
Kylie ha decidido celebrar sus 25 años (en la música, evidentemente) volviéndose sinfónica. Que es algo que está muy de moda últimamente (el último referente que recuerdo, la reciente gira de George Michael que, para variar, me perdí).
Así a priori daba mucha pereza. Salvo algún baladón tipo Chocolate o Lovin' Days (que ya son medio orquestales) no se me ocurría cómo podía quedar un Can't Get You Out of my Head o un Come Into My World con una orquesta de fondo.
Y, sobretodo, ahí me véis a mí rezando para que no se sacara de la manga un orchestra album con cuatro violines y un saxo haciendo versiones cabareteras como ya hizo en la gira de Les Folies (gira que, por cierto, vi en DVD y me pareció bastante espantosa.
Pero ¿no va la enana y me sorprende?
Para comenzar a calentar motores ha presentado el primer tema reinventado. No lo ha elegido al azar. Es uno de los singles que peor le han funcionado en Australia (y si algo no le funciona allí YA VAMOS MAL). Además es una de mis canciones favoritas de Kylie.
Finer feelings, que ya era un mid-tempo sin mucha brillantez (pero que, como ya os digo, a mí me encantaba) se transforma en una balada épica a lo Hollywood, con una orquestación totalmente sorprendente y algún toque sublime (como la entrada de la batería o la percusión del middle eight) que recuerda (por el tono que adopta el tema, que pasa de ser una canción agridulce a un drama musicalizado) a HURTS (como bien ha apuntado @_TonyTornado vía Twitter).
Y encima en el vídeo ella no puede salir más guapa ni cantarla mejor.
A ver qué más nos tiene preparado lamadre hermanísima de Dannii. Que si se monta una buena gira y un buen blu-ray puede que vuelva a dar la campanada.
Ay Madonna, cuánto tienes que aprender.
Así a priori daba mucha pereza. Salvo algún baladón tipo Chocolate o Lovin' Days (que ya son medio orquestales) no se me ocurría cómo podía quedar un Can't Get You Out of my Head o un Come Into My World con una orquesta de fondo.
Y, sobretodo, ahí me véis a mí rezando para que no se sacara de la manga un orchestra album con cuatro violines y un saxo haciendo versiones cabareteras como ya hizo en la gira de Les Folies (gira que, por cierto, vi en DVD y me pareció bastante espantosa.
Pero ¿no va la enana y me sorprende?
Para comenzar a calentar motores ha presentado el primer tema reinventado. No lo ha elegido al azar. Es uno de los singles que peor le han funcionado en Australia (y si algo no le funciona allí YA VAMOS MAL). Además es una de mis canciones favoritas de Kylie.
Finer feelings, que ya era un mid-tempo sin mucha brillantez (pero que, como ya os digo, a mí me encantaba) se transforma en una balada épica a lo Hollywood, con una orquestación totalmente sorprendente y algún toque sublime (como la entrada de la batería o la percusión del middle eight) que recuerda (por el tono que adopta el tema, que pasa de ser una canción agridulce a un drama musicalizado) a HURTS (como bien ha apuntado @_TonyTornado vía Twitter).
Y encima en el vídeo ella no puede salir más guapa ni cantarla mejor.
A ver qué más nos tiene preparado la
Ay Madonna, cuánto tienes que aprender.
jueves, 12 de enero de 2012
Vuelve Soraya
Aunque tampoco es que se hubiera ido. Por si no lo habéis escuchado, aquí tenéis el nuevo tema de Antoine Clamaran con Soraya y otro francés que no sé qué hace pero sea lo que sea lo ha hecho muy bien.
Porque si "Live Your Dreams" ya era genial y "Stick Shift" molaba casi tanto (o más) con este "Feeling You" se han superado.
Creo que ya va siendo hora de que esta mujer reciba el reconocimiento internacional que merece. Y más ahora que se ha operado la nariz. Aunque no sé qué tiene que ver eso con la canción pero tenía que decirlo.
Se supone que será el nuevo single del disco en el que está trabajando y que se dice que saldrá este año. Lo cual ya nos va bien, porque es imposible cansarse de ella. Nunca hay suficiente Soraya y nunca me cansaré de repetirlo.
Qué bien se lo ha montado. ¡Bravo!
miércoles, 11 de enero de 2012
De personas y cosas
El otro día vi en Facebook una foto que puso no recuerdo quién en la que salía una pintada que decía algo así:
"Las cosas existen para ser usadas. Las personas existen para ser amadas. El mundo va mal porque se ama a las cosas y se usa a las personas."
Pues mira cariño, a mí me dan más satisfacciones las cosas que las personas, qué quieres que te diga.
Cuando me preguntan por el karma (que no el Chacón) yo digo que existe. Vamos si existe. What goes around comes around, el tiempo todo lo pone en su sitio, lo que sube baja, después de una mala etapa viene una buena y todas esas mierdas new age con las que podría escribir El Secreto 2 y quitarme de pobre pero prefiero no hacerlo.
Es de sobra conocido por todos que 2011 no fue mi año. Probablemente fue uno de los peores que recuerdo. Entre lo malico que estuve y el tiempo que estuve en paro no podía comprarme nada, ni gastar en casi nada y eso, para mí, era un drama. Porque yo soy la definición de consumismo. Buscas la palabra en el diccionario y te redirige a este blog y a todas las entradas sobre "me he comprado...", "he ido al cine...", "he ido a un concierto..." y cualquier cosa que se pague.
Pues como el 2011 fue una mierda, el 2012 no podía empezar mejor.
Todo son cosas. Sin pasarme, que tengo facturas y deudas por pagar. Pero poquito a poco me voy haciendo con cosas que hacía tiempo que quería y no podía. Y no hay cosa que joda más que querer y no poder.
A estas alturas de la vida a mí lo de no darle importancia a lo material y que lo importante son las personas y la belleza está en el interior pues como que me toca el coño.
Pero lo más divertido es ver cómo hay pequeñas casualidades y hechos sin importancia que terminan siendo golpes de suerte y te alegran el día. Desde enterarte de una oferta en el momento exacto y comprarte el juego que querías mucho más barato de lo que ponía, desde decir "quiero comprarme esto" y que alguien te diga "ya te lo compro yo", que te den un vale en el Carrefour por hacer una compra y acabes comprando más blu-rays en una tarde que en todo el año pasado.
2012, por ahora, mola.
Y como en este mundo no todo son cosas, también hay personas a las que hay que amar pues he decidido hacerlo y por eso me amo más que nunca.
He hecho limpieza en Facebook. Ya llevaba tiempo queriendo hacerlo. A más de uno le sentará mal, pero... efectivamente, me toca el coño. Que una cosa es tener a los amigos de la EGB porque no tienes ningún contacto habitualmente con ellos y así hay forma de hablar para organizar una cena y otra es mantener a gente que ha decidido salir de tu vida por el simple hecho de que queda feo borrarles.
Hay uno que me daba especial rabia. Me borró vete tú a saber por qué. No lo entendí en su momento porque, que yo sepa, no habíamos discutido ni había habido ningún mal rollo entre nosotros. Simplemente nos distanciamos un pelín, tampoco te vayas tú a pensar, y de repente un día veo que me ha borrado. Me dio tan igual que ni me enfadé.
Pero luego recordé que tenía un paquete suyo. Que un amigo se lo envió y al irse del piso en el que cohabitábamos se lo dejó en un armario y al irme yo de ese piso lo recogí y le avisé de que no se preocupara, que el paquete lo guardaba yo y se lo daría cuando nos viéramos.
Luego me borró.
Y yo volví a mudarme, y otra vez con el paquetito a cuestas. No pesa, no tiene nada de especial. Pero ahí está, esperando al momento en que nos encontremos para entregárselo.
Pero me borró. Así que pensé tirar el paquete a la basura porque me parecía evidente que no nos íbamos a volver a ver. Pero me supo mal. Muy mal. Y no por él. Sino por la persona que lo había enviado. Si yo fuera el remitente de ese paquete me jodería que acabara en la basura por una mala gestión social de la persona a la que va dirigida.
Así que Álex, tu paquete sigue aquí. Imagino que ya encontraré la manera de hacértelo llegar. Tampoco voy a esforzarme ¿eh? Pero ya te llegará. O puedes recogerlo tú, que sería lo más lógico porque al fin y al cabo te lo olvidaste tú.
Eso sí, no intentes escribirme por Facebook porque te he bloqueado. No ha sido por nada especial, pero me hacía gracia.
Pero él no es el único que ha caído. De repente me he encontrado a mogollón de gente pululando en mi lista de amigos que no sé quién son. La mayoría, imagino yo, son tíos con los que habré echado un polvo (o con los que había intención de) pero luego nos olvidamos mutuamente. O al menos yo a ellos.
Y alguno más ha caído. Sobretodo gente que un buen día decidió no estar más. Pues si no vas a estar, no estás. Y ya.
Y como decía, he decidido amar a las personas y la más importante soy yo así que me voy a hacer un Extreme Makeover Vital que ríete tú de Lindsay Lohan.
Uno de los motivos por los que nunca me he tomado en serio lo de hacer una dieta y ponerme en plan vigoréxica es porque soy extremadamente vago. Y ya puedes ponerme delante una máquina que me mueva solo y me acabe sacando músculos de dónde no los hay, que si al otro lado hay un sofá y el mando de una consola ya sabes dónde me voy a sentar. Y me repetía a mí mismo: "El día que lo haga, lo haré bien: iré a un dietista y tendré un entrenador personal y lo haré poco a poco pero que funcione".
Y mira tú por dónde, el encargado de mi tienda es entrenador personal y medio nutricionista. Y claro, ha tardado cerocoma en decirme "Te preparo la dieta y los ejercicios. Para el verano ya estarás perfecto."
Y yo más feliz que unas castañuelas. Soy consciente de que lo voy a pasar fatal. Pero como dijo Hansel antes de ser Hedwig, al recibir una bolsa de gummy bears de manos de Luther:
"I feel so optimistic"
sábado, 31 de diciembre de 2011
Ya me gustaría
Desde que he vuelto a trabajar de cara al público (como si alguna vez lo hubiera dejado, seré imbécil) he retomado la sana costumbre (al menos para mí) de juzgar a todo el mundo.
Bueno, a todo el que me importa una mierda (o menos).
Hablaba una vez con La Mari de que mira, dejémonos de tonterías, aunque no vayamos de sobrados por la vida está claro que algunos somos mejores que otros. ¿Es feo decirlo? Pues sí. Mucho. Pero es lo que hay.
No es que yo haya descubierto la cura para una enfermedad. No es que haya inventado la electricidad ni dividido el átomo. Pero está claro que los que han hecho esas cosas son mejores seres humanos que los demás. Porque pueden ser unos hijos de la gran puta en lo personal, pero ¿a quién coño le importa eso si han aportado algo a la vida de todos los demás, aunque les importemos absolutamente nada?
Así que yo, que como mínimo sé escribir sin faltas de ortografía -al menos ninguna sangrante tipo usar los infinitivos en vez de los PUTOS IMPERATIVOS-, pues seré mejor que alguien ¿qué no?
Pero si de algo me he dado cuenta este año es de que hay personas mejores que otras. Y no me refiero a que haya buenas o malas personas, sino a que algunas valen más que otras. Cuando me tocó estar en la mesa electoral fue el propio interventor de CiU el que me dijo "la gente en este país no sabe votar: en vez de votar lo que realmente se ajusta a sus valores castigan al que está en el poder. Ahora gana el PP pero ya verás como luego nadie reconocerá que les ha votado".
Y tenía toda la razón del mundo porque la gente es idiota.
Por eso le decía a La Mari lo de que mira, que le den por culo a los demás y a la corrección política: ella y yo (y muchos otros que conocemos y algunos que desconocemos) somos mejores que muchos otros que conocemos y algunos que desconocemos.
Hoy veía las noticias y salía no sé qué gilipollez de gente celebrando el año nuevo en la Puerta del Sol el día 30 a las 00:00 de la noche. No es el hecho de que hagan semejante tontería, porque bueno mira, al menos se lo pasaron mejor que yo que a esa hora ya estaba rendido en la cama después de haber trabajado todo el puto día. Un puto día entero aguantando desde la persona más amable que te trata con el respeto que mereces como a los hijos de la gran puta que creen que por estar trabajando en una tienda de ocio eres un mindundi que no sabe nada de la vida: un matao que no merece que yo, que probablemente hice un módulo de contabilidad y estoy fijo en una empresa de vete a saber qué cobrando dos veces más que tú y comprando regalitos para mis dos niños (que tuve con una mujer florero), le trate con respeto. Porque yo soy un hombre hecho y derecho y sé lo que es la vida. Me siento realizado. Pago mi hipoteca y mi nivel de cultura general se reduce a saber en qué posición juega Messi y a acertar las tres primeras preguntas de "Atrapa un millón".
Ya ves tú, qué logro.
Un puto día entero en el que es raro no encontrarte con alguien que te mira por encima del hombro y al que no le invitas a comerte la polla porque mira, tienes facturas que pagar.
Total, lo de la Puerta del Sol. Que el problema no era que la gente estuviera ahí celebrando la nada más absoluta, sino que cada vez que la cámara hacía un barrido sobre la multitud, ésta se lanzaba a agitar las manos y a poner caras y a emocionarse porque ¡mira mamá, salgo en la tele! Bueno, problema no.
Pero entonces me he puesto a pensar en que ya me gustaría a mí ser así de simple y así de feliz. Feliz por ser simple, no porque me considere infeliz.
Que cualquier tontería me hiciera sentir realizado, y no estar constantemente preguntándome por dónde coño exprimir aún más la vida para no sentir que pierdo el tiempo con gilipolleces.
¿Sabes lo tranquilo que se debe vivir en ese plan?
Pero mira, no. No soy así. Será porque, como le dije aquel día a La Mari, nosotros pasamos de la mayoría de las cosas que la sociedad o quién coño sea considera "importantes" o "normales". Porque a mí la idea de tener una familia a los 20 y tantos me provoca urticaria, porque prefiero seguir aprendiendo cosas cada día que contentarme con lo que ya sé. Porque tener una pareja, un hijo, un trabajo fijo y una casa en la ciudad y otra en el campo donde dejar pudrir mi cerebro no me hace sentir feliz.
Ya me gustaría que fuera así, pero no.
Será porque, como le decía a La Mari -o me decía ella a mí, no sé-, algunos vemos el mundo con una constante capa de ironía que hace que muchas veces la gente se cabree con nosotros porque no entiende nuestras bromas y piensa que vamos de guays. Será porque me irrita que la gente carezca de sentido crítico para ver las cosas desde el punto de vista de los demás.
O será porque, como suelen decirme más veces de las que creo que merezco, soy muy inteligente.
Y habrá quien diga lo de "pero eso no te hace mejor, te hace diferente".
Los cojones.
A mí lo del kumbayá señor, kumbayá se me pasó hace tiempo. Hay formas de vivir la vida que, por muy respetables que sean, son un desperdicio. (Y aprovecho esto para decir que pasarte la vida perdiéndote las pocas cosas buenas que tiene por miedo a un ser Todopoderoso que seguramente no exista a pesar de que lleves toda tu vida autoconvenciéndote de que sí me parece la mayor soplapollez del universo conocido y por conocer).
Bueno, tampoco quiero liarme porque acabaré diciendo aún más burradas. Pero me apetecía compartir ese pensamiento.
Ese "ya me gustaría" a mí ser tan simple.
Pero mira, no lo soy. Y entonces me doy cuenta de que prefiero pasarme toda la Navidad escuchando a Marilyn Manson que fingiendo estar contento. Y precisamente eso, el darme cuenta de que yo no soy así (ni lo quiero ni lo voy a ser) me hace sentir espectacularmente feliz y relizado.
Y más después de un año como éste. Chico, yo no sé qué he hecho mal pero mírame: que mi plan de Nochevieja es jugar al Deus Ex de la Xbox hasta que me pueda el sueño; cosa que seguramente ocurra a las 23:30.
Algo deberé estar haciendo muy mal cuando ahora cuento los compromisos sociales con los dedos de la mano de un tiranosaurio. O no, vete a saber.
Tal vez sea mejor así.
Porque al final ¿qué sentido tiene invertir tiempo y esfuerzo en gente que a la menor chorrada acaban haciéndote el vacío social como en una mala canción de Chico y Chica?
2011, el año de la muerte definitiva de mi vida social. ¿Será culpa mía? ¿No lo será? ¿El infierno son los demás? Pues mira sí.
Así que a todos los que estáis leyendo esto y os queréis dar por aludidos os diré una cosa: en 2012 cumplo 29 años y no tengo el coño pa' fiestas de instituto. Hace mucho que los sandwiches de foie-gras y la fantanaranja con ganchitos se me atraganta. Ahora ponme un vodka y dame un cigarro y déjate de chorradas. Que ya me gustaría a mí poder mirar a la vida a la cara y decir "siempre de frente, alegría, alegría (y reina! y reina! y bonita! y bonita!). Pero me TOCA EL COÑO hacerlo. Y no te puedes imaginar cuánto. Así que: que os den.
Amargado, nivel experto. Y aún así más contento que todas las cosas.
A todos los demás, disfrutad de la noche, pasadlo bien y espero que tengáis un buen año. Espero poder veros a algunos más de lo que he podido veros este año porque para mí ha sido un año DE MIERDA MÁXIMA.
Sea como sea, y como no podía ser de otra manera, tengo muy claro que este año que viene va a ser la apoteósis de la bipolaridad en Estoy Bailando. Y quien dice Estoy Bailando dice mi vida en general porque la cosa va a estar entre las dos canciones que os pongo ahora.
(A todo esto, imagino que no hace falta que, a los que os quiero de verdad, os quiero de verdad. A pesar de vuestros defectos y mis virtudes.)
A TOMAR POR CULO LA BICICLETA
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