Mostrando entradas con la etiqueta no more drama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta no more drama. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de julio de 2011

Pause

Va a llover.

O al menos el cielo está tan negro que parece que vaya a caer el diluvio universal. Mi madre me ha llamado desde su casa, en un pueblo fuera de Barcelona, para decirme que allí ha caído la de San Quintín y que las nubes venían hacia aquí. "No, más que nada para que no se te embocen los desagües". La pobre se aburre, porque aquí llover ya ha llovido y mi casa aguanta lo que le echen. Demostrado.

Pero para alguien que se aburre, yo. Aunque decir que me aburro es quedarse corto.

Sigo buscando trabajo pero, por ahora, nada de nada. Me llamaron para hacer unas sustituciones en verano. Yo le dije a la chica que necesitaba un empleo relativamente estable (tampoco pido un contrato indefinido estando las cosas como están) y que fuera de jornada completa. Me dijo que fuera a la entrevista que tenía diferentes vacantes. Y la que más se acercaba a lo que yo quería era una de 40 horas.

AL MES.

Al final entre lo poco que se cobraba y desplazamientos y comidas (porque era para los fines de semana y me quedaban dos horas muertas entre turnos) me salía más a cuenta seguir cobrando la mierda de subsidio que me ha quedado.

Digamos que 2011 no está siendo mi año. Pero podría estar peor (y a este paso, lo estaré). Menos mal que me leí "El Secreto" y ahora confío en la Ley de la Atracción y esas cosas y me he puesto en plan antena parabólica (el libro es lo que dice, que somos antenas) para recibir cosas. Así que ya sabéis: hacedme donativos y regalos que yo estoy predispuesto a recibirlos.

Pero bueno, yo en paro ya he estado antes así que tampoco me voy a estresar. Y luego estuve de baja sin poder moverme de casa. Pero fíjate que ni entonces me aburría como me aburro ahora. Que ya es difícil que mi vida social sea peor que la del pasado marzo cuando no podía ni salir a dar una vuelta. Pero lo es.

Total, que entre el aburrimiento, el mal tiempo y el dolor de cabeza que arrastro desde hace días (yo quiero creer que es por el mierdatiempo que hace y las presiones atmosféricas y todas esas cosas) estoy en casa muertísimo de la vida.

El cielo encapotado, el fresquito, las pocas ganas de hacer nada... Es el momento ideal para colgar algo en lo que estuve trabajando hace un tiempo.

Que los HDB son muy divertidos y van muy bien para tomar algo con los amigos, irte al gimnasio o prepararte antes de una noche de fiesta.

Pero ¿y luego? ¿Y cuando vuelves del gimnasio que no puedes con tu alma? ¿Y cuando te levantas al día siguiente con una resaca que te hace dudar seriamente de que sigas siendo humano?
Pues nada mejor que un poquito de relax. Te preparas, te acomodas y le das al play.


El viernes, el link de descarga de la primera sesión PAUSE.

domingo, 13 de marzo de 2011

Soy un tsunami

Sí, era demasiado obvio hablar de este fin de semana y hacer una analogía con el tsunami japonés, pero hay veces que la madre naturaleza te pone las cosas a huevo.

Este fin de semana ha sido un auténtico terremoto. Por lo malo, no por el movimiento. Pero de todo lo malo siempre se acaba sacando algo bueno.

Sigo con mi baja y con mis historias. El jueves me pasé 3 horas en una sala de espera para ver mi médico de familia particular para que me acabara diciendo que me toca hacerme más pruebas.
Al salir pude ir casi arrastrándome a por un paquete de tabaco y volver a casa a tiempo de ver a Tidusin salir pitando para ir a recoger a una parte de la Caravana de Mujeres 2.0 que venían el finde a ver a Kylie. 
Fue una noche tranquila, de cerveza y charla, de ponernos al día entre Tony Tornado, JL, Guio, Tidusin, Abuga y yo.
Los visitantes se marcharon pronto porque el siguiente día prometía ser movidito y Abuga se quedó para que Tidusin, él y yo nos marcáramos una sesión Sex and the City feat. Grindr que fue tan mítica que nos planteamos seriamente la posibilidad de enchufar una webcam y retransmitirnos por webcam. Algunas de las verdades que se soltaron esa tarde deberían estar escritas en todos los libros de texto del universo.

El viernes por la noche fue Estela la que me hizo una visita. La idea era acercarnos a un chino a por la cena, pero al final decidimos cenar allí. No fue hasta que me senté en la silla que me di cuenta de que era un buffet libre y dado que lo de levantarme, caminar y sentarme es casi una odisea tuve que coger todos los platos de golpe si no quería quedarme muerto.
De ahí nos vinimos a casa con la sana intención de ver una película, pero acabamos enganchados al Sálvame porque yo necesitaba saber las últimas novedades de la vida de Nacho Polo (del que prometo escribiros una entrada explicándolo todo a conciencia, que para algo me he estado informando durante semanas).
Mientras veíamos el programa se comenzó a forjar en el piso de arriba una fiesta que prometía una velada igual de divertida que aquel famoso día en que tuve que salir a amenazar a un adolescente. 
Y así fue, pero es una historia demasiado larga para contarla ahora así que me la reservo para un videoblog especial.
Lo que sí os puedo decir es que divertido fue un rato, sobretodo porque acabé llorando de la risa ante un grupo de adolescentes borrachos que no entendían nada de lo que les estaba pasando.

El sábado (osea, ayer) a media tarde se presentaron en casa unos cuantos amigos para tomar algo antes de ir al concierto. De ir ellos, claro, porque yo ya tenía claro que me perdía el Les Follies Tour de Kylie y me quedaba en casa viendo una película. 
El alcohol ya había hecho presa en alguno de ellos y mientras escuchábamos el disco de Britney (del que ya haré una review) y el próximo HDB22 mantuvimos algunos diálogos bastante delirantes (sí, de los de transmitir al mundo a través de webcam).
A eso de las 19:00 se fueron con cara de pena por tener que dejarme en casa, pero yo pasé de montarme un drama porque bastante tenía con lo mío.

Lo peor de esa noche no fue perderme el concierto, que ya me jodía bastante; sino otra cosa que pasó con una persona concreta que me dejó bastante a cuadros. 
Voy a ser muy claro respecto a una cosa, para que nadie diga que soy adicto al drama: si no fui al concierto no fue por querer hacerme la víctima y darle pena a todo el mundo.
Si no pude ir al concierto fue porque la infección vírica que me tiene de baja desde hace dos meses me ha afectado al sistema nervioso y no tengo fuerza ni en las piernas ni en las manos. De ahí que caminar se me haga cuesta arriba (y nunca mejor dicho) y estar de pie sea una odisea.
No me he pasado horas y horas en salas de espera, ni me he hecho mil pruebas (y las que me quedan) porque me dé la gana.
Nada de no querer hacer un esfuerzo por ir a trabajar o moverme de casa.
Así que ese concierto al que yo no fui, a pesar de que llevaba meses esperándolo, no me lo perdí por gusto
Que bastante tengo yo con lo mío para tener que aguantar cosas de los demás que ni vienen a cuento, ni están justificadas, ni son una batalla en la que yo haya decidio meterme.

Intenté irme a dormir espectacularmente pronto porque estaba a punto de ponerme una peli porque me caía de sueño, pero fue imposible. Los de arriba seguían de fiesta, mi cabeza estaba en otra parte y al rato acabé despierto lidiando con demasiadas batallas a la vez. Y estando como estaba no era algo que se me estuviera dando demasiado bien. Llamé a la Guardia Urbana que ¡sorpresa! apareció; pero les dije que se fueran porque aunque seguían ahí tocando las pelotas tampoco era denunciable. Subí a decirles que se callaran de una puta vez que me tenían hasta los cojones y me fui a la cama con más dramas en el cuerpo de los que necesitaba. Charlé un rato antes con Tidusin y nos estuvimos contando cosas sobre el concierto, sobre el no-concierto y sobre la vida en general. Esa conversación no era emitible por webcam, sorry.

Hoy me he levantado hecho polvo. Físicamente. Me duele todo el cuerpo. Pero es lo que hay. No tengo ninguna gana de pelearme con nada ni con nadie, voy a desconectar y a ver Fringe y a intentar no volverme loco por este puto encierro al que estoy sometido.

Pero que se prepare el mundo porque cuando mis nervios decidan volver a funcionar y pueda caminar sin parecer una anciana octogenaria OS VAIS A CAGAR (como decía la cacofonía).

Y no voy a hacer un montaje de las imágenes del Tsunami de japón y la canción que os pongo a continuación porque me parecería de tremendo mal gusto. Pero ya os digo yo que ganas no me faltan.
Lo que no me puedo creer es la letra que alguien se ha inventado y ha pegado en el vídeo. 
Ya os la estáis aprendiendo.